En el panorama musical de Cartagena de Indias, existen nombres que son instituciones en sí mismos. Uno de ellos es Víctor “El Niño” Ramos, un hombre cuya vida se puede leer a través de los orificios de una caña de corozo y cuya respiración sigue el compás de una cumbia eterna.
Nacido en el emblemático barrio San Francisco, Víctor no solo heredó un apellido; heredó una dinastía.
El Heredero de una Estirpe "Musicante"
La historia de "El Niño" comienza mucho antes de que él mismo tocara su primera nota. Proviene de una familia de "musicantes" totales: nieto de Manuel Ramos “Warrou”, un legendario acordeonero de pasillos, y sobrino de los hermanos Ramos (conocidos como “los chicharrones”), quienes marcaron la sección de percusión en la orquesta del gran Lucho Bermúdez.
Aunque su formación es polifacética —es un multiinstrumentista académico que domina el saxofón, el clarinete y la flauta traversa—, su verdadera esencia brota de lo vernáculo. A los cinco años ya era tambolero, pero fue la caña de corozo (o pito atravesao) la que terminó por conquistar su espíritu.
Del Barrio San Francisco a la Plaza Roja de Moscú
La trayectoria de Víctor Ramos es un mapa de viajes y resistencia cultural. De la mano de la mítica Delia Zapata Olivella, recorrió escenarios en Cuba y Panamá durante los años 70, llevando el sonido del patio cartagenero a oídos internacionales. Su flauta no ha conocido fronteras: ha resonado en el Festival del Imaginario en París y bajo el cielo de la Plaza Roja de Moscú, compartiendo escenario con figuras de la talla de Pedro “Ramayá” Beltrán.
Es esta vastedad de experiencias la que le ha ganado el respeto de sus pares. En el circuito de Barranquilla, el maestro Gabriel Marriaga lo bautizó con un título que hoy es su sello: “Pulmones de Acero”. Y es que tocar la caña de corozo (de madera más dura y exigente que el millo de carrizo) requiere un vigor que solo un maestro de su talla puede sostener.
La Siembra: Fundación San Francisco de Asís
Para "El Niño", la música no es un trofeo, sino una semilla. Consciente de que el folclor corre el riesgo de ser silenciado por la modernidad, fundó en su barrio la Fundación San Francisco de Asís. Allí, se dedica a enseñar a niños y adolescentes el arte de fabricar y ejecutar el pito atravesao, asegurando que la cumbia, la puya y el fandango de lengua sigan vibrando en las nuevas generaciones. Incluso en su hogar, el legado es ley: sus hijos son sus compañeros de tarima, manteniendo viva la llama en eventos como la Noche de Tambó.
Un Encuentro con la Raíz
Ver al maestro Víctor Ramos en La Bohemia Son y Sabor, abriendo el show especial "La fiesta del Mango" es más que un concierto; es un encuentro con la historia viva. Es escuchar el eco de los Montes de María y el susurro del Caribe destilados en una melodía que, como él mismo dice, "es un lenguaje universal que no necesita traducción".
Hoy, desde Café Editorial Co, celebramos su vida y su obra. Porque mientras Víctor Ramos tenga aire en sus pulmones, la caña de corozo seguirá contando la historia de lo que somos.
Presentación en vivo el viernes 29 de mayo del 2026 en el barrio el Socorro, Colegio Dulce Corazón de María y Café Editorial Co.
Entrada libre
*Referencia de video en Youtube:
“El Niño” Víctor Ramos: pulmones de acero de la caña de corozo
Link: https://www.youtube.com/watch?v=uoZBV4YVfDs
La fiesta del Mango
Bohemia X
Café Editorial Co
IPCC (Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena de Indias)
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